El Paradigma de la Educación Centrada en el Aprendizaje

 

 

 

El Triángulo  Didáctico

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  Unidad 4: Variables situacionales que influyen en el aprendizaje

 

 

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           F-ECA4-001 Introducción

  F-ECA4-002 Variables situacionales: Motivación y autoconcepto

   F-ECA4-003 Variables situacionales: El profesor

   F-ECA4-004 Variables situacionales: Factores sociales en el aprendizaje

   F-ECA4-005 Variables situacionales: Los contenidos de aprendizaje

  F-ECA4-006 Variables situacionales: El contexto del aula

 

 

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  F-ECA4-001 Introducción

 

 

 

Nuestros recuerdos son el mejor escaparate para observar las diferentes situaciones en que creemos, o hemos visto, que nuestro aprendizaje se ha visto favorecido o en contraparte se ha debilitado o más aún no se ha logrado.

 

Quién no recuerda las situaciones críticas en las que a algún compañero (o a nosotros mismos) algún maestro eliminó alguna calificación aduciendo que se había copiado, es verdad que en término de los aprendizajes estos posiblemente ya se habían logrado y no fueron afectados por dicha situación, pero que pasó con las situaciones didácticas posteriores, posiblemente nuestro comportamiento ya no fue del mismo tipo, ya que el concepto de respeto hacía el maestro había cambiado o incluso si la situación fue muy impactante, posiblemente nuestra autoestima se vio debilitada por lo que en la siguiente evaluación actuamos de manera desconfiada e insegura.

 

Ese tipo de situaciones son los factores externos a la persona, sujeto de aprendizaje, que le afectan en el logro de sus aprendizajes.  Por ejemplo recuerdo un día en que comentaba con los estudiantes sobre la necesidad de mantener el aula limpia, remarcando que “la limpieza se logra cuando no ensucias el espacio y no cuando van y te lo limpian”, entonces un estudiante me cuestionó sobre lo innecesario de mi comentario, ya que él consideraba que el aspecto de limpieza resulta intrascendente para el aprendizaje, fue entonces cuando retomamos más a fondo el comentario y se discutió sobre los aspectos transversales del currículo, dentro de los cuales se incluye la limpieza como valor y que este valor se encontraba debilitado.  Reconoció que en efecto conocía dicho valor; pero conocerlo no es ¡aplicarlo!, luego las situaciones que rodean al proceso de aprendizaje y externas al estudiante propiciaban aprendizajes diferentes al deseado, por que resulta necesario conocer como se presentan esas situaciones externas al individuo y tomarlas en cuenta como parte de nuestro diseño didáctico.  Así el aprendizaje de los valores, no se satisface cuando estos se conocen o incluso se comprende su naturaleza, la verdadera vida en valores es que los poseas como virtud (es decir un valor vivenciado) y por tanto las variables del medio deben apoyar a que eso se logre.

 

 

Cita Bibliográfica

 

El primer compartimiento de la caja de herramientas del aprendizaje contiene el equipo para aprender por inmersión directa en la experiencia, que comienza a desarrollarse en holgura y complejidad durante el primer año de vida. El segundo contiene las estrategias para aprender por medio de la imaginación, y éstas comienzan a proliferar  y a fortalecerse desde le segundo año de vida. Pero al lado de estas evoluciones cruciales de la facultad de aprender, y entrelazado con ellas, llega la germinación del tercer gran compartimiento de la mente del que aprende: el intelecto y la capacidad de utilizar símbolos de todo tipo.

 

Claxton, Guy. (2001)  Aprender. El reto del aprendizaje continuo.  Paidós, España.  (p. 121).

 

 

 

En el presente material se analizan bajo el paradigma de la educación centrada en el Aprendizaje, cuáles son esas variables que impactan sobre el proceso de construcción de los propios conocimientos.

 

 

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  F-ECA4-002 Variables situacionales: Motivación y autoconcepto

 

 

 

¿Es verdad que la motivación hace que un estudiante tenga buenas calificaciones?

 

Supongamos que de acuerdo a nuestros parámetros actuales de asignación de calificaciones a un estudiante en el sistema escolarizado, éste tiene buenas calificaciones en este momento, luego surgen estas dos interrogantes:

¨     ¿Tiene buenas calificaciones porque su motivación es alta?, o;

¨     ¿Su motivación es alta porque tiene buenas calificaciones?

 

En realidad no parece haber una respuesta contundente a cual de estas preguntas es la correcta, más bien, ambas son correctas y podemos pensar que te sientes bien porque te “salen las cosas bien”, y a su vez, “te salen bien las cosas, porque te sientes bien”; luego son de esos efectos que podremos llamar “espiral virtuosa” ya que de manera cíclica uno es la causa y a la vez efecto del otro.  En contraparte, “te sientes mal, porque te salen las cosas mal” y luego ocurre que también “te empiezan a salir las cosas mal, porque te sientes mal”, luego estamos ante el mismo caso pero con resultados negativos, ante esta manifestación en “espiral viciosa” nos acercamos cada vez más al desastre debido a su acción reforzadora.

 

En lo general, la propia forma en que tú te sientes o te “vez”, hace que eso influencié los resultados esperados en una situación de aprendizaje haciendo que si crees que las cosas saldrán mal, eso se convierta en la “premonición de la crisis”, haciendo que la dificultad se convierta “en un estado de ánimo”, el estudiante siente que las cosas son difíciles, porqué “creé que realmente lo son” y no porque éstas lo sean.

 

Por tanto resulta importante que el facilitador, rompa esos espirales viciosos bajo una óptica y acciones adecuadas, propiciando situaciones en las que el estudiante “sienta el éxito” logrando estrategias instruccionales, o diseño de clase por aproximaciones sucesivas, en las que por medio de retos adecuados fundamentados en sus estructuras cognitivas y conocimientos previos, se avance a un ritmo tal que el alumno pueda responder positivamente.    Sin embargo, es verdad, podremos decir ¿de donde saco el tiempo, si mi programa debe de cubrirse en tiempo y forma?; pues bien, sin duda se tiene amplia razón, pero aumentar el autoconcepto propicia espirales virtuosas y éstas aceleran la conclusión de temas posteriores, así que es una buena idea invertir tiempo en esto al inicio del curso principalmente, después cada uno con su experiencia y la propia naturaleza del grupo, lograremos el equilibrio entre las actividades motivantes y el tiempo empleado para cubrir nuestros programas adecuadamente.

 

  Punto de reflexión ECA4-001: La imaginación

 

 T-ECA4-002 Variables situacionales: Motivación y autoconcepto

 

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  F-ECA4-003 Variables situacionales: El profesor

 

 

 

 

El profesor es una de las principales variables que influye en el proceso de aprendizaje-enseñanza, ya que dentro del triángulo didáctico él, al igual que el alumno, manifiesta condiciones subjetivas. Pero sin ser el sujeto cognoscente tiene un dominio más amplio sobre la escena, ya que la naturaleza social del aula le faculta para conocer por anticipado los objetivos del proceso de enseñanza-aprendizaje mientras el estudiante no necesariamente los conoce, desembocando esto en una situación de poder o simplemente propiciando sesiones con intencionalidades diferentes a los objetivos previamente trazados.

 

La naturaleza de la sesión de aprendizaje es diseñada por el maestro y éste trae a la situación de aprendizaje (al momento didáctico), los conocimientos que se espera adquiera el estudiante inmersos en escenarios potencialmente significativos, pero que han sido estructuradas bajo “situaciones encontradas en el contexto”, esto es “transpuestos didácticamente” para que el conocimiento vaya acompañado de la situación contextual en la que el estudiante puede reconocer en su vida cotidiana al concepto objeto del estudio.

 

En teoría cada situación de aprendizaje tiene como intención el logro de los objetivos predeterminados, sin embargo, debido a la naturaleza multipropósito de las personas, es posible que el profesor aún cumpliendo con los objetivos del programa, logre otro tipo de aprendizajes caracterizados por su intencionalidad.

 

Por ejemplo, si el tema de la clase es la probabilidad condicional, las situaciones que se seleccionan pueden ser neutras y tomar ejemplos como “cual es la probabilidad de que tres personas específicas sean seleccionadas para el comité A, sabiendo que ya fue seleccionada la primera de ellas”, en contraparte el mismo ejemplo contextualizado con intencionalidad política podría decir así: “cual es la probabilidad de que los tres diputados locales del PRD sean seleccionados para el comité de vigilancia de la Cámara, sabiendo que ya fue seleccionado uno de ellos”; o bien situaciones más críticas en otros contextos.  Así en la situación que se describe se cubren los objetivos del programa, pero van cargados de una intencionalidad paralela al objetivo, que en lo general no es mala ya que identifica una verdadera contextualización si es que esto es del interés del estudiante, pero bajo la directividad que sobre la clase ostenta el profesor puede ser abusada.

 

En general resulta simple la conclusión que se obtiene al respecto de las características del profesor: es humano, pero eso no lo exime de serlo lo mejor posible.

 

El profesor está profundamente influenciado por el modelo de educación que concibe, y por tanto debido a su cúmulo de creencias alrededor de ese modelo educativo: actúa en consecuencia. Observemos esta afirmación en la siguiente cita.

 

 

Cita Bibliográfica

 

Carl Rogers menciona diez afirmaciones que representan  hipótesis del aprendizaje sobre las cuales se trabaja en un esquema específico (ciertas universidades estadounidenses) bajo educación tradicionalista:

 

1.    No podemos confiar en que el estudiante logre, por sí mismo, su propio aprendizaje científico y profesional. Tenemos que dárselo.

2.    La habilidad para pasar exámenes es el mejor criterio para la selección de los estudiantes y para juzgar lo prometedores que resultarán como profesionistas.

3.    Evaluación es igual a educación; educación es igual a evaluación.

4.    Material presentado en clase es igual a material aprendido; lo que el maestro dice en clase es lo que los estudiantes aprenden.

5.    El saber consiste en una acumulación de partes o pedazos de contenido e información. Consiste en tener muchos conocimientos.

6.    Las verdades conocidas hasta ahora son “La verdad”. Todo lo que necesitamos hacer es aprenderlas.

7.    El método es la ciencia.

8.    Científicos creativos se forman a partir de aprendices pasivos.

9.    Un  método satisfactorio para producir científicos y clínicos es eliminar a la mayoría de los estudiantes.

10.   Los estudiantes son tratados más como objetos manipulables que como personas.

 

Las 10 afirmaciones fueron tomadas  de:

Moreno Salvador, (1983)  “La educación centrada en la persona”. Segunda edición. Editorial El manual moderno, S. A. de C. V.  México D. F.

 

 

 

 

   T-ECA4-003 Variables situacionales: El profesor

 

 Actividad A-ECA4-001: El papel del docente

 

 

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  F-ECA4-004 Variables situacionales: Factores sociales en el aprendizaje

 

 

 

Si bien el aprendizaje se logra por la participación plena del individuo, esto no implica que lo haga en la soledad, ya hemos visto el papel tan importante que tiene el profesor para propiciar los escenarios en los cuales el estudiante encuentre el clima adecuado para con su disposición lograr la construcción de su conocimiento.

 

Los factores sociales son referidos a aquellos que provienen de la esfera interpersonal con la que interactúa el alumno o incluso desde espacios más lejanos con los cuáles no tiene una interacción bidireccional, es decir forman parte del contexto.

 

Cuando se trabaja con los estudiantes resulta notorio que algunos mejoran sus desempeños cuando estudian en grupo, mientras que otros prefieren hacerlo de manera individual, no existe un patrón universal que nos indique como debe de efectuarse esta actividad, pero sí podemos observar que la formación de equipos con motivos del logro de aprendizajes en lo general causa conflicto entre los participantes debido a que esta actividad también requiere de un conjunto de habilidades que no necesariamente se han propiciado en situaciones previas.   Incluso en la mayoría de los modelos educativos actuales, esta componente se señala como prioritaria ya que también se señala dentro de los aprendizajes necesarios el “aprender a convivir” y en esa convivencia se debe de potenciar el trabajo en equipo.

 

Es común la queja estudiantil y de muchos maestros en el sentido de que cuando se trabaja en equipo se inhibe la iniciativa personal e incluso la responsabilidad; sin embargo, debemos recordar que un grupo es mucho más que la simple suma de los individuos, es sinérgico; es decir, o bien es menos que la suma de las partes o lo deseable, “será más que la suma de las partes” ya que constituyen un sistema, una unidad compleja con características y fuerza propia, con interacción multidireccional entre sus participantes que obtendrá logros mucho mayores (incluso imposibles de conseguir de otra manera) que lo que harían si sumas los logros individuales de sus participantes.  Por tanto resulta natural el conflicto, ya que es una cualidad emergente, aunque no deseada, de una actividad humana que debe de organizarse, controlarse y ser productiva.

 

Pensamiento …

 

 

Partiendo de las ideas de Freire, López Calva exclama:

“Salir de mí, buscarme en los otros …”, éste debe de ser el reto de fundamental que hay que lograr en cada alumno: romper con el individualismo egoísta que limita nuestro horizonte y aprender a descubrirse en los demás. Pero ello solamente es posible si el profesor logra “salir de sí mismo y buscarse entre los otros …”, aunque los otros sean alumnos y, aparentemente no puedan enseñarle nada.

“Los otros que no son si yo no existo …”; en este proceso de salir del propio egoísmo y empezar a buscarse en los demás se va logrando una auténtica autoafirmación y autoestima saludables; los otros no son plenamente, si yo no existo, también me necesitan para crecer, para irse descubriendo.

“Los otros que me dan plena existencia …”, los otros que me construyen, que me sirven de espejo para ver mis limitaciones, que refuerzan mis logros, que me acompañan en problemas y momentos difíciles.  Los otros que yo soy a veces, los otros que quisiera ser, que me ayudan a ver el mundo en toda su complejidad, que complementan mi conocimiento de la realidad, que me entienden y me malentienden, que me dicen y me contradicen, que me elevan o me pisotean, los otros que me dicen que estoy vivo, “… los otros que me dan plena existencia …”.

 

López Calva , J. Martín. (2003) Educación personalizante. Una perspectiva integradora.  Trillas, México.  (p. 195)

 

 

 

Aunque el trabajo en equipo es una vertiente de lo que implica la interacción social con motivos de construir los aprendizajes, hay un equipo que es más fundamental que los que se han mencionado, el equipo informal o formal que se forma entre dos personas con la finalidad de apoyar la una con su experiencia a la otra, de tal manera que con su apoyo o compañía aquel que busca el aprendizaje presenta logros mucho mayores que si intentara sólo el trayecto de la autoconstrucción.  Debemos estar atentos en la clase de la formación de estos equipos, el silencio en la clase no es el mejor síntoma de que los aprendizajes se estén logrando, debemos propiciar que los estudiantes se acerquen a aquellos a quienes les tienen más confianza, a aquellos en quienes creen que pueden auxiliarlos para abordar nuevas cimas, ese no necesariamente es el maestro.

 

 

Parábola

 

 

Una noche, el maestro se reunió con los discípulos, y les pidió que encendieran una hoguera para que pudiesen conversar en torno a ella.

       El camino espiritual es como el fuego que arde ante nosotros –dijo–.  El hombre que desee encenderlo ha de soportar el humo desagradable, que hace que la respiración sea difícil y que produce lágrimas en los ojos.

Así es la conquista de la fe.

       Sin embargo, una vez que el fuego está encendido, el humo desaparece, y las llamas lo iluminan todo, dándonos calor y calma.

       ¿Y si alguien encendiera el fuego por nosotros? –preguntó uno de los discípulos– ¿Y si alguien nos ayudara a evitar el humo?

       Si alguien hiciese eso, sería un falso maestro que puede dirigir el fuego a su voluntad, o apagarlo en el momento que quiera.  Y como no enseñó a nadie a encenderlo, puede dejar el mundo entero a oscuras.

 

Coelho, Paulo. (2003) Maktub.  Grijalbo, México (p. 24)

[ A propósito de la intencionalidad ]

 

 

 

 T-ECA4-004 Variables situacionales: Factores sociales en el aprendizaje

 

 

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  F-ECA4-005  Variables situacionales: Los contenidos de aprendizaje

 

 

 

 

La propia naturaleza de la educación deja en claro que la sociedad al plantear la educación formal toma a ésta como una socioconstrucción, no sólo por el hecho de encargar a los maestros el cumplir este cometido, sino porque la conceptualización de los objetos reales o ideales, son construidos por la observación, experimentación y pensamiento de miles de personas, no es hasta que este conocimiento es socializado que se considera socialmente aceptable en acuerdo al paradigma vigente.

 

Así los aprendizajes estudiantiles no pueden ser ajenos a las dificultades con las cuales cada uno de los conceptos han sido creados o descubiertos por la humanidad, es natural que surja un conflicto cognitivo en la persona ante un concepto que a la propia humanidad le ha costado mucho esfuerzo construir.

 

Cita bibliográfica

 

 

El filósofo alemán Nietzsche dijo en una ocasión: “No vale la pena vivir discutiendo sobre todo; forma parte de la condición humana errar de vez en cuando.”

Dice el maestro:

Hay gente que se asegura mucho de estar en lo cierto en los más pequeños detalles.  Nosotros mismos, muchas veces, no nos permitimos equivocarnos.

Lo que conseguimos con esa actitud es el pavor a seguir adelante.  

El miedo a equivocarnos es la puerta que nos encierra en el castillo de la mediocridad.  Si conseguimos vencer este miedo, estamos dando un paso muy importante hacia nuestra libertad.

 

Coelho, Paulo. (2003) Maktub.  Grijalbo, México (p. 151)

 

 

Estar vivo es estar aprendiendo. Aprender no es algo que hagamos a veces, en lugares especiales y en ciertos periodos de nuestra vida. Forma parte de nuestra naturaleza.  Hemos nacido aprendices. Realmente ésta es, sin discusión, nuestra característica humana más distintiva.”  Señala Claxton y cita al filósofo Gazali de siglo XI: “Un camello es más fuerte que un hombre, un elefante más grande, un león es más valiente, las reses comen más, los pájaros son más ágiles.  El hombre está hecho con la finalidad de aprender.”

 

El aprendizaje no es esencialmente intelectual, y si eso es lo que ocurre en nuestra escuelas, entonces es esencialmente bastante rara, dado el acceso que se tiene en tiempo a las instituciones, el aprendizaje que se da a lo largo de la vida es esencialmente más parecido a la jardinería que a la cirugía, requiere en ocasiones más destreza práctica y menos conocimiento conciente, señala nuevamente Claxton.  Aprendemos tantas cosas diferentes: conocimientos como esta lectura, destrezas como manejar la computadora que está frente a ti, aprendemos a hacer nuevas diferenciaciones, como a conocer la voz de nuevas personas sin confundirlas con otras cuando se les escucha; aprendemos nuevas preferencias ya que lo que nos gusta o disgusta cambia con el tiempo y las personas que nos rodean. Aprendemos nuevas disposiciones ya que personas con las que te encontrabas antes muy “a gusto” posiblemente ahora te impacientan; aprendemos a dar nuevos “roles” a nuestro carácter esencialmente somos cada día diferentes. Aprendemos emociones, entre otras cosas.  ¿Por qué habríamos de ser buenos en aprender de todo?

 

Esencialmente los contenidos del aprendizaje no pueden ser asimilados por todos con la misma intensidad, ya que nuestras intencionalidades individuales al aprender son también esencialmente diferentes; luego el tipo de contenidos y la forma en que ellos se nos hacen disponibles, son de naturaleza externa al individuo y por tanto una variable más que afecta al aprendizaje.

 

El profesor debe de estar conciente de esa diversidad en los individuos y propiciar diferentes enfoques a la luz de los diversos contextos en los que se desarrollan los estudiantes.

 

La presentación y observación a los expertos es un a fuente rica de aprendizajes y de nuevos contenidos, ya que ellos se diferencian de los novatos, ciertamente, en que saben más sobre el tema en que son expertos, pero no solamente es eso, sino que la diferencia se focaliza más porque “saben que saben más”, saben mejor como emplear lo que saben, tiene mejor organizado y más fácilmente accesible lo que saben y saben mejor como aprender más todavía.  Han ¡aprendido a aprender!

 

 

A manera de definición

 

 

El conocimiento metacognitivo es el conocimiento sobre el conocimiento y el saber, e incluye el conocimiento de las capacidades y limitaciones de los procesos del pensamiento humano, de lo que se puede esperar que sepan los seres humanos en general y de las características de personas específicas –en especial de uno mismo– en cuanto a individuos conocedores y pensantes.  Podemos considerar las habilidades metacognitivas como aquellas habilidades cognitivas que son necesarias o útiles, para la adquisición, empleo y control del conocimiento, y de las demás habilidades cognitivas.  Incluyen la capacidad de planificar y regular el empleo eficaz de los propios recursos cognitivos.

 

Nickerson, Perkins, Smith. (1987)  Enseñar a pensar. Aspectos de la aptitud intelectual.  Temas de Educación. Paidós/M. E. C.  España. (pp. 124,125)

 

[La palabra “heurística” procede del griego heuriskin, que significa “servir para descubrir”, se refiere a la rama del estudio que trata de lo métodos del razonamiento inductivo.  Polya lo empleó en este sentido en sus tratados, en contraposición al razonamiento deductivo que produce pruebas rigurosas.]

 

 

El reconocimiento a esas diferencias entre novatos y expertos es lo que nos ha llevado a la idea de metacognición.  La metacognición también es contenido.

 

 

Parábola

 

 

Una vez le preguntaron al escultor Miguel Ángel cómo hacía para crear obras tan magníficas.

       Es muy simple – respondió Miguel Ángel – . 

Cuando miro un bloque de mármol, veo la escultura dentro. Todo lo que tengo que hacer es retirar las esquirlas.

Dice el maestro:

Estamos destinados a crear una obra de arte.

El punto central de nuestra vida y, por más que intentemos engañarnos, sabemos lo importante que es para nuestra felicidad.

Generalmente, esta obra de arte está oculta por años de miedos, culpas, indecisiones.

Pero si decidimos sacar esas esquirlas, si no dudamos de nuestra capacidad, somos capaces de llevar adelante la misión que nos fue designada. Y ésta es la única manera de vivir con honra.

 

Coelho, Paulo. (2003) Maktub.  Grijalbo, México (p. 121)

[A propósito de la función del maestro y la obra de arte que debe de crear en el alumno]

 

 

  T-ECA4-005  Variables situacionales: Los contenidos de aprendizaje


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  F-ECA4-006 Variables situacionales: El contexto del aula

 

 

 

¿Qué es un aula?  Por ahora la vieja concepción de que es el espacio físico en el que desarrolla la cátedra del maestro, parece estar en desuso.  Sí bien el paradigma Ecológico-Contextual se dedica a su análisis con más profundidad, ya que en él se centra la atención en el escenario de la conducta, este paradigma centrado en el aprendizaje que nos ocupa, no deja también de observarlo con detenimiento, ya que ambos propugnan en que en los escenarios generados en el aula se producen las más importantes interacciones persona-grupo y persona-grupo-medio ambiente.  Por tanto, en este sentido el contexto, como conducta ya vivenciada y por tanto significativa para el sujeto debe ser incorporada de manera consciente y planificada al aula.

 

El aula es un espacio en el que se da la negociación, en ella se establece el “contrato didáctico”, es decir los acuerdos tácitos o explícitos sobre los diferentes esquemas que se habrán de utilizar en el proceso aprendizaje-enseñanza y los comportamientos posteriores y sus consecuencias.

 

Es el espacio en el que se hace explicito el rol de mediador del docente, ya que en el proceso de comunicación  de la sociedad hasta el individuo discente, con la finalidad de “transmitirle” su cultura (nuevamente aclaro, que en este caso sí se busca “transmitir”, ya que no necesariamente importa que el individuo obtenga aprendizajes para transformar la sociedad), éste (el docente) actúa como un canal transformador dentro del cual “circulan” los contenidos, y por su “medio” son trasmutados a los diferentes contextos y situaciones que propician los aprendizajes.   Así mediar en el aula, no es tan simple como actuar como medio neutral, sobre el cual – tal como un cristal – el conocimiento pase translucido sin modificación ni interpretación.  ¡No, por el contrario!, el proceso de mediación que se da por el maestro en el aula, permite que éste promueva su visión del mundo y de la vida, es decir transforma al conocimiento en un pensamiento nuevo, fresco y adecuado en palabras y obra tal, que el alumno reconozca al objeto de estudio como algo natural, cercano y necesario para su existencia.

 

Es verdad que sobre el alumno pesa – en muchas ocasiones – no la necesidad de aprender, sino la necesidad de una manifestación extrínseca del “producto educativo” para ser reconocido y ocupar un lugar (¡es decir, simplemente acreditar”!), primero en la sociedad que implica el aula, y por extrapolación un lugar en la sociedad para la cual se prepara.  Por ello sus preocupaciones y orientación son distintas a la del buen maestro preocupado por los aprendizajes.  Por lo tanto, resulta muy importante que el maestro juegue un rol humano y modelo de valores, en los cuales se refleje el beneficio de la educación intrínseca primero en ese espacio, pero no como una extensión “aséptica” del contexto,  sino como una parte real de ese entorno cambiante del día a día.

 

  T-ECA4-006 Variables situacionales: El contexto del aula

 

 Foro A-ECA4-002: Yo explico, pero ellos … ¿aprenden?

 

 

 

Cita Bibliográfica

 

“Enseñar es transmitir los propios conocimientos”.  Esta es una definición común de la enseñanza que restringe considerablemente el sentido de dicha actividad profesional.  En efecto, si enseñar sólo consiste en “proclamar”, “anunciar”, “decir”, “exponen con palabras” los propios conocimientos, el dominio puro de la materia que se ha de enseñar es, en la práctica, la única condición para su eficacia.  Y en este caso no puede existir la cuestión pedagógica. […]

La experiencia ha demostrado que el solo conocimiento de la materia que se imparte no asegura que ese conocimiento arraigue y se desarrolle en los alumnos.  Se comprueba que ni la comunicación ni la explicación de nuestro saber ante los alumnos es suficiente para activar en ellos el proceso de aprendizaje.

El enseñar se presenta como el acto de establecer una relación entre personas, una relación que introduce al otro en el camino para construir su propio saber en una disciplina concreta.  Es una clase de relación muy peculiar: una relación que ayuda a aprender.   Porque lo que se enseña se hace siempre con el objeto  de que el alumno aprenda.  Y esto se consigue mediante una relación mucho más compleja  que la supuesta en la mera presentación del propio conocimiento.   La competencia de los profesores radica precisamente en el conocimiento necesario para lograr establecer la relación pedagógica.  Es la capacidad de crear un tipo de relación específica: la relación que active el proceso de aprendizaje en función de las aptitudes concretas que se quieran adquirir.

[…]

La enseñanza tiene como fin activar y dirigir el proceso de aprendizaje.  Esto no quiere decir que el proceso sea inactivo en ausencia del profesor y fuera del aula.  […] El profesor también colabora en el aprendizaje sin tener que controlar al detalle las etapas de los cambios cognitivos que se producen en los alumnos.

El profesor señala un conjunto de actividades capaces de activar los mecanismos necesarios y los organiza.

 

Saint-Onge, Michel. (1997) Yo explico.  Pero ellos … ¿Aprenden ?  2ª Edición.  Ediciones mensajero. España.

 

 

 

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