El Paradigma de

El Triángulo
Didáctico
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Unidad 4: Variables
situacionales que influyen en el aprendizaje
Actividad A-ECA4-001:
El papel del docente
López Calva en su libro “Educación
personalizante. Una perspectiva
integradora” (Trillas 2003) plantea el capítulo “El papel del docente”; en él
plantea interrogantes alrededor del ¿cuál ha sido y cuál deberá ser el papel
del docente en relación a sus grupos escolares? Como consecuencia de su disertación concluye
que existen cinco tipos de profesores:
1.
El dictador tradicional.
Corresponde al
profesor característico de los tiempos en que no existía la imprenta y el
conocimiento se reunía muy lentamente, de tal forma que su actividad se
correspondía a ir acumulando conocimientos de los documentos a los cuales tenían acceso muy pocos, por lo
que su papel fundamental era el conservar la cultura del pasado y transmitirla
a las nuevas generaciones. Por ello el
profesor tradicional nació como un repetidor, divulgador e intérprete de las grandes obras del pensamiento de la
humanidad y evolucionó hacía el papel del sabio que dictaba cátedra; esa gran
riqueza de conocimiento le permitía reinterpretar a su propio pensamiento la
cultura universal acumulada y la transmitía haciéndola, defendiendo sus propias
tesis o de grupo. Finalmente esa gran
riqueza de capacidades derivó en una cultura de repetición, del dictado de
apuntes, de la memorización y de la acumulación acrítica de conocimientos.
Por ese motivo, el
profesor tradicional no es un miembro del grupo; vive, ve el proceso desde
fuera y se considera superior a su grupo de alumnos, porque él es el poseedor
del conocimiento y los estudiantes lo van a recibir y acumular. Su liderazgo es comúnmente autocrático.
2.
El dinamiquero funcional.
Corresponde con los
profesores que aceptan las corrientes pragmáticas que tecnifican el papel del
docente, y que adicionalmente al trabajar la dinámica de grupos prevén una
formación sistémica, planificada, evaluable y activa; dinámica (en resumen)
pero que conserva en el fondo la visión de educar para acumular conocimientos y
lo único que cambia es la manera en que los alumnos los adquieren.
Desde esta
corriente, el profesor es un técnico supercapacitado, alguien que puede aplicar
técnicas grupales y métodos, entre otros; aunque a la vez mantiene una visión
externa al grupo. El profesor en esta
visión pretende ser neutral y objetivo, ajeno al grupo porqué lo está
observando y “guiando” desde fuera, y aunque le asigna un liderazgo
participativo, lo concibe siempre como un liderazgo totalmente externo al
grupo.
3.
El consejero personal.
Este tipo de
profesor nace debido a la preocupación de concebir al alumno como protagonista
del proceso educativo. Es un profesor
que tiene una genuina preocupación por el alumno, pero pocos conocimientos y
experiencia para tratar asuntos de orden personal o psicológico. Comúnmente en éste tipo de práctica, el
profesor sucumbe ante la exigencia de inclusión de parte del grupo y se vuelve
un miembro más a consta de perder su
personalidad y distinción como facilitador del proceso. Por lo común un profesor de este tipo llega
mucho a la sensibilidad de los alumnos, mueve inquietudes y hasta problemas
emocionales y sicológicos de los mismos, su problema es que suele ser poco
consistente y le falta experiencia para manejar las consecuencias de sus
casos. Un profesor así, casi siempre es
un líder paternalista.
4.
El cuate informal.
La radicalización
de la crítica al docente tradicional, desencadena otro extremo, el del docente
que se siente uno más del grupo tanto fuera como dentro del aula. El cuate informal genera un ambiente
agradable en la clase, pero sin límites ni organización; ya que está muy
preocupado por quedar bien con el grupo, por darse a querer, descuida el planteamiento del trabajo, las
exigencias académicas y las auténticas exigencias de desarrollo de sus
estudiantes. Comúnmente es evaluado muy
positivamente por el grupo, pero pasado el tiempo el grupo se revela ante la
falta de límites y exigencias. Su
liderazgo es del tipo laissez-faire
(dejar hacer-dejar pasar) lo cual implica pocos conflictos, pocos problemas,
poco aprendizaje, poca responsabilidad... casi nada de educación.
5.
El facilitador grupal humanista.
Representa la
evolución del profesor y responde a las exigencias educativas actuales. Es alguien que responde eficazmente a las
exigencias de inclusividad y compromiso de la educación moderna, es decir, se
siente parte del grupo, pero conserva claramente definida su función
específica.
Es un profesor
consciente de que no es neutral ni cien por ciento objetivo, está consciente de
que es un líder heterónomo impuesto por la institución, aunque busca ganarse un
liderazgo participativo y democrático con su trabajo diario en el grupo. Sus cualidades se representarían en la
siguiente lista:
¨ En el ámbito
cognoscitivo:
o
Es un docente sólidamente formado en su disciplina, pero con
una gran apertura y capacidad de trabajo interdisciplinario.
o
Es un docente que, por conocer bien su materia, no se
contenta con repetir la información, sino que plantea sus cursos con una
interpretación y una postura personales claramente definidas.
o
Aunque asume que sabe más del tema que sus alumnos, es capaz
de plantear el curso de tal manera que los contenidos se vuelvan problemas
motivantes complejos por medio de experiencias de aprendizaje bien diseñadas y
estudiadas, pues parten de aquellos intereses y conocimientos que los alumnos
pueden convertir en aprendizajes significativos.
o
Es alguien que sabe cómo “disparar” procesos en los que los estudiantes, trabajando y ayudándose entre sí, vayan descubriendo el
conocimiento, pero no dejan todo el papel a los alumnos, sino que se asume como
un asesor pendiente y permanente.
o
Posee conocimientos básicos de didáctica y teoría de grupos.
¨ En el ámbito de las
habilidades:
o
Posee una gran capacidad de análisis y síntesis.
o
Es creativo y sabe aplicar con pertinencia técnicas y
recursos didácticos o crear sus propias experiencias.
o
Es crítico, autocrítico y facilita la criticidad del grupo.
o
Posee habilidad para manejar técnicas grupales, aprovechando
su potencial educativo.
o
Pose destreza de promover la creatividad y la criticidad de
sus alumnos y está siempre abierto a sus sugerencias.
¨ En el ámbito de las
actitudes y valores:
o
Es honesto y se muestra como persona ante el grupo, habla
con sinceridad y reconoce sus limitaciones y cualidades.
o
Es consciente de su papel como miembro del grupo, pero con
un papel distinto y con una influencia distinta.
o
Es sensible al proceso del grupo y a sus etapas de vida y
posee intuición para generar las experiencias que vayan haciendo crecer al
grupo.
o
Tiene una clara y comprometida vocación de educador.
o
Se realiza, es feliz en su trabajo cotidiano en el aula.
o
Posee facilidad para entablar relaciones empáticas con el grupo.
o
Está permanentemente en formación, apertura y
autoapropiación
o
Acepta incondicionalmente a sus alumnos, le caigan bien o
mal, y los respeta como personas.
o
Ejerce un liderazgo democrático y participativo.
No es una persona
estática ni rígida, sino que responde a la invitación de entrar a un proceso
progresivo y permanente de transformación en su mente y en su corazón,
orientada hacía la búsqueda honesta y orientada hacía la autenticidad personal
y profesional.
Actividad específica:
De acuerdo con la información anterior se
desarrollará un escrito que titularemos “El
profesor que quiero ser”, en él se desarrollará la idea central del cómo
lograr cubrir la expectativa deseada de acuerdo al título. En primera instancia se presentará dentro de
las cinco opciones que plantea López Calva, el porqué NO es conveniente para
tus estudiantes elegir cada tipo de profesor (no deseado) y finalmente se
describe qué propones alcanzar y como crees que se lograría alcanzar el “tipo
de profesor” que deseas ser.