El Paradigma de la Educación Centrada en el Aprendizaje

 

 

 

El Triángulo  Didáctico

Logotipo del curso

 

 

 

  Unidad 3: Variables intrapersonales que influyen en el aprendizaje

 

 

Unidad 1

Unidad 2

Unidad 3

Unidad 4

Portafolio

Glosario

Para ir a cada Unidad de aprendizaje haga clic en el icono correspondiente

 

 

Inicio de la Página       Índice       Fin de la Página

 

  Índice de la página actual

 

 

            T-ECA3-001 Introducción: Variables que influyen en el aprendizaje

   T-ECA3-002 Variables intrapersonales: Estructura cognitiva

   T-ECA3-003 Variables intrapersonales: Desarrollo cognitivo

   T-ECA3-004 Variables intrapersonales: El cambio conceptual

   T-ECA3-005 Variables intrapersonales: Consideraciones sobre la capacidad intelectual

   T-ECA3-006 Variables intrapersonales: El repaso del material ya aprendido y el currículo

 

 

Inicio de la Página       Índice       Fin de la Página

 

  T-ECA3-001 Introducción: Variables que influyen en el aprendizaje

 

 

 

Ante la complejidad del proceso de aprendizaje, resulta improbable que puedan ser detectadas y cuantificadas todas y cada una de las diferentes variables que lo afectan, pero esta complejidad se ve incrementada, porque no sólo son los valores de las variables, sino también sus interrelaciones las que afectan al proceso educativo.

 

Es posible considerar a estas variables en dos categorías: cognitiva y afectivo-social. El primer grupo también se puede denominar de variables intrapersonales, incluye aquellos factores intelectuales que podemos considerar “objetivos”, como es la estructura cognitiva, la disposición respecto al desarrollo, la capacidad intelectual, la práctica y los materiales didácticos. En el segundo grupo, se consideran los factores afectivos y sociales del aprendizaje o factores situacionales: variables motivacionales y actitudinales, factores sociales y de grupo y características del profesor, entre otros.

 

Inicio de la Página       Índice       Fin de la Página      Regresar a Focalización

 

  T-ECA3-002 Variables intrapersonales: Estructura cognitiva

 

 

 

La estructura cognitiva, desde un punto de vista constructivista, merece gran atención ya que ésta abarca los efectos de la experiencia personal. Cuando se produce un material para aprendizaje que sea lógicamente significativo, una estructura cognitiva clara, estable y bien organizada, podrá proporcionar significados precisos y sin ambigüedad.

 

De acuerdo con lo anterior, el alumno construye los nuevos significados sobre la base de aquellos que previamente ha construido, así cuando el estudiante se enfrenta a un nuevo contenido por aprender, afloran sus conceptos, representaciones, valores y conocimientos que ha adquirido en experiencias previas y que determinan la información que seleccionará, la forma en que organizará la información recibida y las posibles relaciones que establecerá.

 

La concepción constructivista entiende los conocimientos previos del alumno en términos de esquema de conocimiento. Un esquema de conocimiento es la representación que sobre una porción de la realidad posee una persona en un momento determinado (Coll, 1983).

 

Los esquemas de conocimiento incluyen una amplia variedad de tipos de conocimiento sobre la realidad que van desde informaciones sobre hechos y sucesos, experiencias y anécdotas personales, actitudes, normas y valores, hasta conceptos, explicaciones, teorías y procedimientos relativos a dicha realidad.

 

En todo aprendizaje significativo existe transferencia, ya que todo aprendizaje es afectado por la estructura cognitiva y, de la misma manera, esta nueva experiencia afectará a la estructura cognitiva modificándola.  Como señala Chavero (1999:46-47):

 

Este efecto de transferencia se ejercerá sobre los materiales recién presentados, donde aparecen significados potenciales, pero no se producirá en la resolución de problemas que exijan aplicación y reorganización de la estructura cognitiva para conseguir nuevos fines.

 

Una de las principales estrategias propuestas por Ausubel para la mejora de esta variable, es el uso de materiales introductorios u organizadores previos –también conocidos como andamiajes–, es apropiado e inclusivo que sean todo lo claro y estable posible. Estos organizadores se presentan antes que el material de aprendizaje en sí y se emplean para facilitar el establecimiento de una actitud favorable hacia el aprendizaje significativo. Con la introducción de los organizadores se lograría tener a disposición ideas pertinentes y apropiadas para hacer significativas las nuevas ideas, tendiendo un puente entre lo que el alumno ya sabe y lo que necesita saber antes de que pueda aprender significativamente un concepto o proposición. Para producir este efecto, los organizadores previos también deberán ser aprendibles y podrán ser enunciados en términos familiares.

 

 

Cita Bibliográfica

 

 

Coll, C. (1983) La construcción de esquemas de conocimiento en el proceso de enseñanza/ aprendizaje.

En C. Coll (Ed). Psicología genética y aprendizajes escolares. Madrid: Siglo XXI.

 

 

 

 

Continuando con Chavero, éste cita a Montanero (1995), quien propone un método de construcción de un organizador previo, contrastado por la práctica y que consta de seis fases:

 

1.- Considerando las experiencias previas, se elabora un esquema inicial.

2.- Determinación esquemática de la estructura lógica de los nuevos contenidos a impartir.

3.- Diseño y selección de las ideas que pueden actuar como organizadores, tanto de ideas que sirvan de base, como de posibles ideas finales que concreten el planteamiento general de nuevos contenidos.

4.- Estructurar los elementos conceptuales que existen en el sujeto y seleccionar nuevos elementos que puedan ser empleados como contenido específico de las ideas organizadoras.

5.- Selección de elementos complementarios que ayuden a hacer más significativos los elementos esenciales.

6.- Propuestas de actividades a los alumnos que integran los  puntos anteriores.

 

Ausubel, Novak y Hanesian (1983) señalan que un factor importante que afecta a la transferencia es el grado de discriminabilidad entre las ideas disponibles y las que van a ser aprendidas. Ya que si las nuevas ideas no fueran discriminables, podrán fácilmente confundirse con las ideas previas y más aún, ser absorbidas por éstas sin generar conocimientos nuevos. Por ello es importante en todo esquema de enseñanza el analizar los factores que afectan a la estructura cognitiva, ya que es posible que dichos factores puedan ser influidos, se podrá lograr precisión, claridad y transferibilidad de un cuerpo dado de conocimientos. Es posible influir sobre esos atributos básicamente de dos maneras:

 

·        sustancialmente, mediante el empleo de proposiciones y conceptos unificadores, con amplias posibilidades de explicación, inclusividad, generabilidad y relacionabilidad con el contenido de la asignatura y,

 

·        programáticamente, mediante el empleo de principios programáticos adecuados para ordenar la secuencia de la materia en estudio.

 

 

A manera de definición

 

 

 

Una de las principales estrategias propuestas por Ausubel para la mejora de la estructura cognitiva, es el uso de materiales introductorios u organizadores previos –también conocidos como andamiajes–, es apropiado e inclusivo que sean todo lo claro y estable posible

 

 

 

 

Inicio de la Página       Índice       Fin de la Página        Regresar a Focalización

 

  T-ECA3-003 Variables intrapersonales: Desarrollo cognitivo

 

 

 

“La capacidad del alumno para procesar ideas potencialmente significativas es función en parte de su capacidad intelectual. Esta disposición relativa al desarrollo se incrementa con la edad y con la experiencia y puede ser descrita en función de niveles o etapas cualitativamente diferentes de madurez cognitiva que se requieren para abordar una determinada tarea de aprendizaje con un grado considerable de economía de esfuerzos y de oportunidad de éxito”. (Ausubel y col, 1983:187).

 

De acuerdo a la teoría del desarrollo intelectual de  Piaget (Ginsburg y Opper, 1977), en consideración a la edad se manifiestan diferencias en diversos aspectos cognitivos como: percepción, objetividad / subjetividad, estructuración de ideas y resolución de problemas, entre otros. En términos generales Piaget evidenció la existencia de un desarrollo cognitivo que caracteriza lo que cada individuo es capaz de hacer en cada etapa de su desarrollo o madurez  cognitiva, mostrando también que algunos conocimientos que pueden resultar evidentes para un adulto no lo son en absoluto para un niño.

 

Existe una secuencia de maduración, para un individuo dado, y ocurre de manera distinta para cada disciplina; en consecuencia, un alumno del nivel medio superior o superior, debe pasar por la etapa concreta cuando se enfrenta por primera vez a una asignatura nueva, aunque la existencia de una amplia cantidad de abstracciones estables en la estructura cognitiva y de suficientes términos de transacción para relacionarlos (y una experiencia considerable en la manipulación de ideas abstractas) le facilitan la tarea.

 

 

Cita Bibliográfica

 

 

Ginsburg, H. y Opper, S. (1977).  Piaget y la teoría del desarrollo intelectual. México: Prentice/Hall Internacional

 

 

 

 

Como señala Chavero (1999:50-51):

 

Cuando al proponer una determinada tarea a los alumnos evaluemos la disposición cognitiva[1], deberemos tener en cuenta la amplitud y complejidad del campo cognoscitivo, la existencia de una mayor o menor diferenciación de ideas en la estructura cognitiva,  el nivel de precisión de los significados, la posesión o no de conceptos abstractos, la capacidad para tratar proposiciones generales, etc.

La disposición cognitiva influye decisivamente en la eficacia del proceso de aprendizaje, determinando si podrá aprenderse un concepto o proposición. Existe una edad de disposición para cada clase de aprendizaje: más allá de esta edad, se habrán desperdiciado oportunidades de aprendizaje muy valiosas. Contrariamente, cuando se expone prematuramente a un alumno a una tarea antes de que esté apto para ella, no sólo no la aprenderá, sino que esta experiencia le hará temer la tarea y tratará de evitarla en el futuro.

Aunque no se puede conocer directamente, ni controlar, el estado de disposición de un alumno, sí es posible hacer inferencias basándose en el conocimiento detallado de antecedentes familiares, culturales etc., así como en procedimientos diagnósticos como puede ser la preevaluación.


 

 

Inicio de la Página       Índice       Fin de la Página        Regresar a Focalización

 

  T-ECA3-004 Variables intrapersonales: El cambio conceptual

 

 

 

Debido a la propia experiencia, los individuos estructuran ideas sobre el porqué de los fenómenos, por ello antes de un estudio formal de cualquier área del conocimiento, el discente posee un conjunto de ideas previas, preconceptos o ideas ingenuas que pretenden explicar su percepción del contexto, del mundo y de sus fenómenos. Estas ideas son interpretaciones de la realidad a partir de un proceso de inducción, intuición e imaginación propios, de la utilización de términos del lenguaje común influenciados por el contexto. Este conocimiento personal permite una determinada visión del mundo que a su vez limita su actuación. (Good y Brophy, 1996).

 

Cita Bibliográfica

 

 

Good, L. y Brophy, J. (1996). Psicología educativa contemporánea. (5a edición). México: McGraw-Hill/ Interamericana editores

 

 

Según Driver (1986) citado en Chavero (1999),  el análisis de las características de estos preconceptos coinciden en:

 

¨     No son en general congruentes con los conceptos, leyes y teorías que los alumnos tienen que aprender.

¨     El uso del lenguaje es impreciso.

¨     Estudiantes de diferentes edades y contextos pueden presentar concepciones similares.

¨     Constituyen un esquema conceptual coherente para ellos, con amplio poder explicativo.

¨     Son muy resistentes al cambio, a veces no cambian en absoluto incluso después de varios años de contacto formal con las ideas correctas.

 

Por tanto, resulta de interés primordial para el docente el conocimiento de estas ideas previas, ya que la estrategia específica que se diseñe para el proceso enseñanza-aprendizaje, que propicie que el estudiante relacione adecuadamente la información que ya conoce con la nueva, dependerá del grado de acercamiento que se tenga a la forma correcta de los conceptos bajo estudio.

 

Como se señala en Good y Brophy (1996:254):

 

Además de agregar elementos nuevos a una estructura cognoscitiva existente, la construcción activa del conocimiento puede implicar cambiar la estructura  por medio de procesos de reestructuración y cambio conceptual.  En ocasiones la reestructuración necesaria es relativamente menor y se logra con facilidad, pero a veces los estudiantes necesitan experimentar  una reestructuración  más radical que implica el cambio simultáneo en redes grandes de conocimiento conectado (Carey, 1985; Chinn y Brewer, 1993; Vosniadou y Brewer, 1987).  La reestructuración radical puede consumir tiempo y ser difícil de lograr.

 

La sola exposición a concepciones correctas no estimulará de manera forzosa la reestructuración necesaria debido a que los aprendices pueden activar concepciones erróneas antiguas y sostenidas con firmeza que causan que ignoren, distorsionen o no entiendan las implicaciones de aspectos del aprendizaje nuevo que contradicen sus creencias actuales.

 

 

Idea Central

 

 

Además de agregar elementos nuevos a una estructura cognoscitiva existente, la construcción activa del conocimiento puede implicar cambiar la estructura  por medio de procesos de reestructuración y cambio conceptual.  En ocasiones la reestructuración necesaria es relativamente menor y se logra con facilidad, pero a veces los estudiantes necesitan experimentar  una reestructuración  más radical que implica el cambio simultáneo en redes grandes de conocimiento conectado.

 

 

 

Por tanto no se debe de actuar ante los preconceptos sin revisar los efectos que su modificación pueda causar sobre la estructura cognitiva del estudiante, ya que la condición puede llegar a ser tan crítica que se puede destruir la única interconexión entre conceptos que el estudiante emplea para interpretar su realidad, por tanto el proceso de cambio conceptual se debe fundamentar firmemente sobre esas ideas previas empleando las estrategias que resulten más adecuadas de acuerdo a la situación contextual y los intereses de cada individuo en particular.

 

Según señala Mauri en Coll y col. (1993), el conflicto puede ser uno de los motores que favorezca el cambio conceptual ya que puede hacer que la persona dude de sus propias concepciones, llevándole a la búsqueda de otras ideas más pertinentes.

 

El cambio de esquemas podría caracterizarse como un proceso de equilibrio inicial-desequilibrio-reequilibrio posterior.  El profesor debe tener en cuanta que provocar con su intervención desequilibrios en el equilibrio inicial que mantienen los esquemas de conocimiento del alumno y de la alumna, y ha de jugar por supuesto, un papel muy importante en la reequilibración  posterior.

 

La vía para lo primero es el conflicto que provoca insatisfacción con las propias ideas y necesidad de revisar, reorganizarlas y ajustarlas de nuevo.  [...]

 

Se trata de que el alumnado pueda explicar y formular las ideas personales en términos fáciles de comprender para ellos mismos.  Es necesario, también, ofrecerles la oportunidad de revisarlas a fondo, ampliando las experiencias que éste posee en el tema, para que consiga darse cuenta de sus limitaciones y pueda ensayar algunas alternativas.”  (Coll y col. 1993:81).

 

Cita Bibliográfica

 

Coll, C., Martín, E., Mauri, T., Miras, M., Onrubia, J., Solé, I. y Zabala, A. (1993) El constructivismo en el aula. (1a edición) España. Graó

 

En particular Chavero (1999) propone que en términos generales se pueden distinguir tres tipos de conflicto:

 

¨     El resultante de la contradicción temporal que pueda darse entre las concepciones que poseen diferentes personas.

¨     El que aparece por la inadecuación que existe entre las ideas de las personas y la realidad en la que viven.

¨     Y, el que se presenta cuando las concepciones personales chocan con los modelos donde se articulan los conceptos de la ciencia.

 

Como se puede observar los tres tipos de conflicto pueden aparecer simultáneamente y la discusión de las ideas será el mecanismo que permita eliminarlos poco a poco y lograr una mejor interiorización de los conceptos al provocarse adecuadamente mediante su eliminación paulatina el cambio conceptual.

 

Idea Central

 

 

El cambio de esquemas podría caracterizarse como un proceso de equilibrio inicial-desequilibrio-reequilibrio posterior.  El profesor debe tener en cuanta que provocar con su intervención desequilibrios en el equilibrio inicial que mantienen los esquemas de conocimiento del alumno y de la alumna, y ha de jugar por supuesto, un papel muy importante en la reequilibración  posterior

 

 

 

El conflicto más crítico, según Khun, se da en el cambio conceptual en ciencias, ya que las ideas que presenta el individuo pueden entrar en “contradicción con los paradigmas vigentes”, por lo que ahora los motores que delimitan el conflicto son más extensos, ya que trascienden a todo el cuerpo científico de algún área en particular, a sus métodos y los criterios empleados para interpretar la realidad. Según señala Chavero (1999:54), “en el aprendizaje de los alumnos pueden existir comportamientos análogos de cambio conceptual. El alumno puede incorporar la información a su estructura de significados, produciendo leves modificaciones tanto en la información como en sus esquemas. Esto sucederá siempre que esas informaciones confirmen sus propias predicciones.”

 

 

Idea Central

 

 

El conflicto más crítico, según Khun, se da en el cambio conceptual en ciencias, ya que las ideas que presenta el individuo pueden entrar en “contradicción con los paradigmas vigentes”.

 

 

 

Inicio de la Página       Índice       Fin de la Página          Regresar a Focalización

 

  T-ECA3-005 Variables intrapersonales: Consideraciones sobre la capacidad intelectual

 

 

 

Según Weschler, citado en Woolfolk (1990:144), la inteligencia corresponde con “el conjunto de capacidades o la capacidad global del individuo para actuar con un propósito, para pensar racionalmente y para enfrentar de manera efectiva a su ambiente”, aunque el debate es amplio y aquí señala que no hay acuerdo real sobre lo que es la inteligencia, si se acepta que se manifiesta en capacidades mentales principales, ya que la cita a Thurstone (Woolfolk, 1990:145) señala que entre otras se puede considerar a: la comprensión verbal, la memoria, el razonamiento, la capacidad de determinar relaciones especiales, la capacidad numérica, la fluidez de palabra y la velocidad perceptual.  Por su parte Ausubel y col., (1983:230) señalan que la inteligencia debe de ser considerada “tan sólo una capacidad funcional determinada de manera múltiple, cuyo nivel, en un individuo dado, refleja la potencia relativa de estos factores, tal como existen e interactúan en su caso particular”, en particular los factores a que hace referencia son básicamente: la exposición a diferentes tipos de experiencia cognoscitiva, a niveles distintos de estimulación cognoscitiva y a diferentes variables de personalidad y de motivación.

 

Cita Bibliográfica

 

Woolfolk, A. (1990). Psicología educativa. (3a edición) México: Prentice/Hall Internacional

 

 

Bajo estas concepciones resulta importante considerar este elemento en el aprendizaje de los estudiantes además de los conocimientos previos y los esquemas en que estos se organizan. Cuando se analizan las variables de carácter interno que influyen en el proceso de aprendizaje se señala, además de la estructura cognitiva, la capacidad intelectual como un factor que, aún siendo de naturaleza diferente, determina en gran medida los esquemas de conocimiento que los alumnos pueden llegar a construir.

 

 

Inicio de la Página       Índice       Fin de la Página         Regresar a Focalización

 

  T-ECA3-006 Variables intrapersonales: El repaso del material ya aprendido y el currículo

 

 

 

Cuando el proceso educativo se planea adecuadamente y se delimitan los causes sobre los cuales se desarrollan las estrategias de aprendizaje, se ha desarrollado un currículo explícito, flexible y orientador; por tanto un diseño del currículo adecuado y su activación afecta a la estructura cognitiva del alumno, (Pérez y López, 2000).   Adicionalmente a la explicitación clara de los objetivos del desarrollo del currículo, la práctica y los ejercicios para el aprendizaje, representan según Ausubel y col. (1983), efectos sobre la estructura cognitiva.

 

Según Ausubel, citado por Chavero (1999:59-60):

 

Aunque la práctica es menos importante en el aprendizaje significativo, debe considerarse como una variable muy importante, en especial en el aprendizaje de material a largo plazo. Las ideas simples cuando han sido expuestas correctamente (a un alumno medio) pueden ser retenidas durante periodos largos de tiempo, pero cuando se trata de ideas suficientemente complejas, en general debe procederse a un número suficiente de repeticiones, suficientemente espaciadas, para sean retenidas con suficiente claridad y estabilidad.

 

Cuando se habla de efectos producidos por la práctica, hay que diferenciar en el análisis de los resultados, aquellos que son consecuencia únicamente de la repetición, de aquellos otros que son el resultado de la modificación producida en el aprendizaje anterior. La repetición es importante no sólo para el dominio de la tarea sino también para el aprendizaje de tareas nuevas que dependan consecutivamente del material antecedente.

 

 

Proyecto P-ECA3-001 Variables intrapersonales: Selección de Organizadores previos

 

 

Inicio de la Página       Índice       Fin de la Página      Regresar a Focalización

 

Página Inicio

WebECA3

Inicio Focalización

Tema previo

Tema siguiente

Teoría

Glosario

Portafolio

 

 

 



[1] Es interesante en este punto matizar el concepto de disposición referido al nivel de desarrollo cognitivo, que se viene utilizando con relación a las necesidades que plantea una determinada tarea para su realización, independientemente de cómo se haya logrado esta capacidad: por actividades de aprendizaje, por experiencias incidentales, por cambios regulados genéticamente, etc. No hay que confundir la disposición que un alumno presenta para un aprendizaje determinado con su maduración interna, que comprenderá aquellos incrementos de capacidad atribuibles a influencias genéticas o incidentales, aún cuando no se haya producido experiencia previa  de aprendizaje. La maduración sólo es uno de los factores que, junto con el aprendizaje,  determina la disposición para afrontar una nueva tarea de aprendizaje.